Código de Ética

26 mayo, 2017 Actividades

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CÓDIGO DE ÉTICA

AMPLITUD

 

La Directiva Nacional del Partido Amplitud se ha abocado a la redacción de una guía que resuma las buenas prácticas que se esperan de sus militantes y dirigentes en materias de probidad, transparencia y financiamiento de la actividad política.

LA ÉTICA DE AMPLITUD

La inspiración esencial de Amplitud es el individuo, quien se encuentra al centro de la preocupación política del Partido. En consecuencia, creemos que las propias personas son quienes están en mejor posición para identificar las vías apropiadas para la búsqueda tanto de su bienestar como el de la comunidad política. Cuestionamos firmemente la suposición que ciertos colectivos saben mejor que los individuos qué es lo adecuado para cada uno de ellos.

Consideramos que las personas tienen el derecho de ampliar permanentemente sus espacios de decisión, elegir el rumbo de sus vidas y participar en la deliberación colectiva sobre las normas que nos rigen. La libertad sólo puede desarrollarse en forma plena si existe una razonable distribución de oportunidades, de modo de conseguir una creciente movilidad social basada en el premio al esfuerzo y los méritos de cada cual. Creemos que las políticas públicas deben propender a eliminar privilegios y a reducir las brechas de oportunidades, especialmente en las etapas tempranas de la vida de las personas.

Dicha libertad tiene como necesaria contrapartida a la responsabilidad personal. Por tanto, y sin perjuicio de la ayuda que se le debe brindar al que lo necesita en determinados ámbitos y situaciones, son las personas las que deben hacerse cargo de su propio destino y responder ante la sociedad toda vez que perjudiquen a otros.

Creemos que una democracia liberal y representativa es claramente el mejor sistema de gobierno, pues es el único capaz de garantizar el respeto de la libertad individual, de conciliar los intereses de gobernantes y gobernados y de hacer posible el cambio pacífico en el contexto de instituciones estables. Consideramos, asimismo, que esas instituciones deben estar sujetas a un constante perfeccionamiento a través de las reglas que ellas mismas prevén, teniendo como norte su legitimación social y una mayor eficacia gubernativa.

La preocupación por el individuo, la protección y resguardo de la libertad y de los principios democráticos de un estado liberal y representativo imponen, como requisito fundamental para el ejercicio de los derechos, un respeto irrestricto al pluralismo, en términos tales que las personas sean dueñas de sus vidas, no pudiendo nadie estar obligado a sacrificar sus valores o creencias por imposición del Estado o de cualquier otro grupo de poder. Todos deben contar con la posibilidad de escoger su forma o estilo de vida sin más condición que el respeto por los derechos ajenos. En consecuencia, rechazamos toda forma de discriminación arbitraria y de incitación al odio contra algún individuo o grupo de personas.

Nuestro Partido es, entonces, una agrupación de personas libres, con derechos y deberes asumidos por nuestra propia voluntad y en los que el respeto hacia los demás es primordial.

Sin embargo, so pretexto del respeto a la diversidad y al pluralismo, nuestra colectividad no es ni puede ser un conjunto de fracciones de poder, de supuestas sensibilidades diferentes o antagónicas en que priman intereses particulares. Ello, constituye un error imperdonable y el acicate para la destrucción de cualquier partido democrático. Por ello, teniendo en cuenta el respeto por la diversidad, debemos comportarnos uniendo nuestra condición de individuos con la pertenencia voluntaria a la colectividad que hemos elegido.

 

El ingreso a Amplitud, obviamente, es libre. No obstante, el ejercicio de esta libertad exige el cumplimiento de ciertos requisitos que están dados por el conocimiento y aceptación de los principios que guiaron su constitución y desarrollo. Asimismo, exige el compromiso de respetar y actuar en la vida partidaria y en la acción política, conforme a esos principios.

Hemos llegado a este tiempo en que se ha quitado el velo a actos y conductas de corrupción que envuelven a actores políticos y empresariales. Dichas conductas no son ni deben permitidas por los miembros de Amplitud. Así, todos quienes forman parte de Amplitud han de saber que su participación en cualquiera de las instancias del Partido o en el quehacer público no pueden ser utilizadas para su personal provecho, sino que para cumplir con los fines que nos hemos propuesto. Los que no actúan por este camino, no sirven.

CÓDIGO DE CONDUCTA DE AMPLITUD CONFORME A LA ÉTICA ESBOZADA

En concordancia con las características éticas que deben guiar a los miembros de Amplitud, con los principios esbozados en sus Estatutos y las ideas que dieron origen a su constitución, se adoptan los siguientes acuerdos sobre la conducta exigible a un miembro de Amplitud:

Los militantes.

  1. El comportamiento de los militantes debe ser consistente con los principios que dicta la doctrina del Partido y el cumplimiento de las normas que rigen la vida partidaria.
  2. Los militantes que se aparten de tal comportamiento, pública o privadamente, o los que incurran en conductas que puedan tener carácter delictivo, podrán, previa audiencia ante la Comisión Ética o del Tribunal Supremo, según corresponda, ser amonestados, o bien, suspendidos en su militancia y, en su caso, separados o expulsados del Partido.
  3. Se deja abierta la posibilidad de que un militante involucrado en alguno de esos comportamientos, concurra por su propia voluntad ante los órganos respectivos y se someta a su juicio. Podrán, también, sin esperar sanción, renunciar, derechamente, a su militancia.
  4. Los militantes que hayan detentado un cargo de representación popular o de Gobierno no podrán, hasta después de un año, asumir labores directivas, gremiales o asesoras directas de éstas en el sector privado, vinculadas a las áreas o rubros en las que hubiesen intervenido como, fiscalizadores o reguladores, en razón de las funciones públicas desempeñadas.
  5. Es deber de todos los militantes apoyar a los candidatos designados por el partido, no pudiendo apoyar tácita o expresamente a otro candidato, salvo que por Acuerdo del Consejo Nacional se haya dejado a los militantes en libertad de acción. El Tribunal Supremo aplicar la sanción que corresponda al militante que no cumpla con este deber.
  6. En caso de que un militante sea formalizado(a), por delitos contra la probidad o que tengan pena de crimen, se le suspenderá inmediatamente su militancia.
  7. En caso de que un militante sea condenado(a), por delitos contra la probidad o que tengan pena de crimen, se le expulsará del partido.

DE LAS RELACIONES AL INTERIOR DEL PARTIDO

  1. La vida partidaria se debe ajustar a los principios que guían a Amplitud y a la democracia interna que regulan los estatutos.
  2. Las legítimas discrepancias que surjan entre autoridades del partido o entre militantes, o entre aquéllas y éstos serán resueltas en las instancias correspondientes y por los órganos partidarios encargados de hacerlo.
  3. La Comisión de ética, independientemente de sus funciones estatutarias, podrá de oficio, citar o invitar a cualquier militante para representarle actuaciones que afecten o puedan afectar la fraternidad y la camaradería que son los elementos fundamentales de la vida y de la acción partidaria. Especial atención pondrán en la conducta que, a través de los medios de comunicación social, desarrollen los militantes y que puedan afectar a los miembros de Amplitud o al propio Partido. También lo harán si su conducta afecta a algún miembro de la colectividad, pacto o alianza de la que sea parte Amplitud, al Gobierno, a los Poderes del Estado, a las personas y a las organizaciones sociales. De persistir un militante en su conducta contraria a la convivencia partidaria, pondrá los antecedentes en manos del Tribunal Supremo o los informar a la Directiva Nacional o Regional según lo estime o proceda.
  4. La Directiva Nacional y las directivas regionales promoverán encuentros periódicos en sus sedes para fortalecer la camaradería y reforzar la formación partidaria.

La convivencia partidaria es esencial. Sin ella, el Partido se diluye.

LA RESPONSABILIDAD Y LA ACTUACIÓN DE LOS DIRIGENTES DEL PARTIDO Y DE LOS MILITANTES QUE DETENTEN CARGOS PÚBLICOS.

  1. Los dirigentes o autoridades del Partido y los militantes que detenten cargos de elección popular o de Gobierno son líderes y, atendiendo a su calidad de tales, se les exige una conducta y comportamiento ejemplar, esto es, por sobre los estándares exigidos a sus militantes.
  2. Ante cualquier situación que les pueda afectar por una conducta indebida o inapropiada, voluntaria o no, deberán ponerla en conocimiento de la Comisión de Ética, directamente o a través de la Directiva Nacional o regional, según corresponda u opte.
  3. Los Dirigentes Nacionales y Regionales, los Consejeros Nacionales, los miembros del Tribunal Supremo y de la Comisión de ética, entregarán al Secretario Nacional su declaración de patrimonio e intereses, en un formulario que apruebe el Consejo Nacional. La declaración se hará no más allá de 30 días a la asunción del cargo. Se publicarán las declaraciones en la página web del Partido.
  4. La obligación precedente exige entregar y publicar en la señalada página web, cualquier modificación a dicha declaración.
  5. En la página web del Partido se publicarán también las respectivas declaraciones de los militantes a los que la ley les obliga por ejercer cargos públicos.
  6. Todos los que ejerzan cargos en la directiva nacional, los parlamentarios y quienes detenten en el Gobierno cargos de Ministro, Subsecretario y Jefes de Servicio deberán hacer pública su agenda diaria de reuniones relacionadas con su actividades que no sean estrictamente privadas. Especialmente deberán informar las reuniones con Lobistas y agentes de intereses particulares, en los términos señalados en la Ley 20.730.
  7. Los dirigentes del Partido y quienes detenten cargos de representación popular o de Gobierno informarán al Partido y harán pública su inhabilidad cuando deban ocuparse de temas o materias que los involucren en un conflicto de intereses. O bien, cuando alcancen a sus cónyuges o parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad.
  8. Personas condenadas por causas de violencia intrafamiliar no podrán ser dirigentes del Partido, ni ser candidatos o detentar cargos de representación popular o de Gobierno.

FINANCIAMIENTO DEL PARTIDO Y LAS CAMPAÑAS ELECTORALES.

  1. El Partido exigirá que los aportes privados sean de personas naturales y públicos.
  2. Se publicará anualmente en el sitio web los ingresos y gastos del partido.
  3. El financiamiento fuera del marco de la ley de campañas electorales y actividades del partido será sancionado con la expulsión.