Propuestas de Amplitud para Chile, un país migrante.

24 abril, 2017 Actividades

LOS ANGELES - JUNE 24:  A composite of numerous flags from across the world is held by immigrant reform supporters as they march on Hollywood Boulevard in support of the legalization of millions of undocumented immigrants living in the United States June 24, 2007 in Los Angeles, California. Fire officials estimated the crowd in attendance was around three thousand people.  (Photo by J. Emilio Flores/Getty Images)

Brazos abiertos y reglas claras.

 

Introducción:

Es acertado pensar que la situación migratoria actual en Chile es compleja. Hemos pasado, en 30 años, de 83 mil solicitudes de ingresos y extranjeros residentes en Chile (año 1982), a 411 mil extranjeros en nuestro país y una cifra oculta que podría subir a 50 mil personas más.

La bonanza económica que ha vivido el país en las últimas décadas, en comparación a sus vecinos de la región, ha convertido a Chile en un polo migratorio muy atractivo.

Las oportunidades laborales y principalmente la realidad salarial nacional hacen de nuestro país un caldo de cultivo de oportunidades para quienes en sus países de origen no las tienen.

Sin embargo, esta realidad viene de la mano con una problemática que no es posible ignorar: La migración irregular. Es decir, personas que entran al país por una vía no autorizada por la ley, o exceden el tiempo legal por el que supuestamente ingresaron.

Por otra parte, Chile Vamos ha asociado públicamente delincuencia con inmigración, lo cual rechazamos profundamente.

Entendiendo la realidad, la problemática, el creciente número de migrantes que ingresan a nuestro país, las repercusiones que esto está teniendo en la agenda política nacional y los prejuicios que se están generando en ciertos sectores de la política nacional, es que Amplitud ha decidido elaborar una serie de propuestas para abordar el tema.

Situación Actual

  1. Chile viene eludiendo el debate legislativo en el tema migratorio desde hace años. Desde fines del Gobierno del Presidente Piñera (época en que se envió el primer proyecto de modificación al DL 1.094 del año 1975, el cual terminó quedando paralizado), y hasta hoy día en que el Gobierno tiene un anteproyecto desde octubre del año 2015, es que no se avizora ningún avance legislativo certero que permita enfrentar el tema, tal como se hace actualmente en el resto del mundo y todo parece indicar que al cabo de los 4 años de este Gobierno, ni siquiera será enviada a discusión una propuesta legislativa en esta materia.

 

  1. ¿Cuál es la realidad en términos de números de la migración en Chile?

2a. Entre 1992 y el 2014, nuestra población migrante aumentó desde 105 mil migrantes a 411 mil. A esta última cifra deben agregarse, a lo menos, cerca de 70 mil migrantes adicionales entre 2015-2016.

2b. Del 100% de la migración, el 61.5% se ha instalado en Santiago, un 6.9% en Antofagasta y la diferencia en el resto del país, llegando a cifras irrelevantes en zonas como Aysén en donde representa tan sólo un 0.4%.

2c. La situación de Antofagasta (en dónde Amplitud tiene candidato a Diputado) es verdaderamente preocupante. Es una ciudad que no está diseñada ni fue concebida para una explosión migratoria como la que actualmente vive y que hoy se encuentra estancada porque la actividad minera está decaída. A 2014, en Antofagasta tenemos 28.236 migrantes, que representan un aumento del 327% desde el 2005 en menos de una década. Todos los índices, comparados con el resto del país, están al alza: Mayor ciudad de Chile con demandas de pensión de alimentos; mayor ciudad de Chile con demandas de paternidad; mayor ciudad de Chile con enfermedades de transmisión sexual; sólo por mencionar tres indicadores.

2d. Frente a la situación de Antofagasta nuestro discurso es que se requiere un cambio de paradigma urgente. La realidad actual es que cuando un extranjero ingresa a nuestro país, normalmente y por regla general, lo hace en calidad de turista por un plazo de 90 días que es una regla internacional de derecho comparado. Esta situación no le permite a la Policía de Investigaciones y a otros organismos pedir un papel de antecedentes y saber cuál es su conducta en el país de origen. Hay que añadir que son muy pocos los extranjeros que vienen con un contrato de trabajo para postular a una residencia temporal. Ya una vez ingresados al país, aquellos que entraron como turistas empiezan a hacer trámites para acceder a una residencia temporal o definitiva y eso, por supuesto, no nos permite hacer una buena revisión del caso y se hace muy difícil que, por ejemplo, quien no cumple con los requisitos sea devuelto a su país.

El tema de fondo es que Chile funciona con un sistema que premia la mentira. A diferencia del resto de las legislaciones migratorias de occidente, en que si un migrante miente se va, acá desarrollamos una estructura migratoria en que vivimos de la amenaza, las que finalmente nunca se concretan. Desde el día 91, fecha que termina la visa de turista, dejamos al extranjero como irregular. Ésta es una figura poco explicable jurídicamente porque constituye una verdadera amenaza ya que, si no se regulariza su situación, el extranjero en algún momento podría ser expulsado del país.

En la práctica, esa expulsión termina ocurriendo en un 7% de los casos. La razón de esto es que el extranjero sabe que puede pedir reconsideración ante la autoridad administrativa y recurrir a los Tribunales de Justicia. Además, sabe que puede acompañar un contrato de trabajo en ese momento (verdadero o falso) o que puede tener hijos en Chile, por lo que tiene muchas posibilidades para mejorar su condición migratoria y no irse jamás del país.

2e. El año 2015 se modificó un status migratorio que era la llamada visa sujeta a contrato (el migrante que había ingresado como turista y obtenía un contrato de trabajo en esos 3 meses podía obtener ese permiso de residencia temporal) por la llamada visa por motivos laborales. También se exige acompañar un contrato de trabajo, pero ya se eliminó la obligación del empleador de pagar el pasaje de regreso al trabajador contratado hacia su país, y si el contrato de trabajo se mantiene por un año ininterrumpido, se le otorga permanencia definitiva sin más trámite.

El anteproyecto del Gobierno en esta materia, de octubre de 2015, está conceptualmente bien concebido. Pone el énfasis en los DDHH, integración regional e inserción, todos conceptos que pondrían modernidad a nuestra legislación en este tema. Por el contrario, el proyecto de Chile Vamos en cuanto a la exigencia de poseer un determinado patrimonio para permanecer en nuestro país o la tramitación de las visas en el país de origen del extranjero, constituyen medidas absolutamente discriminadoras e inaceptables para Amplitud. Se hace necesario en consecuencia, que el Gobierno envíe el proyecto a discusión legislativa y le ponga la urgencia necesaria, para discutir este tema prontamente.

Frente a esa discusión, Amplitud tiene algunas propuestas y reflexiones que deseamos hacer explícitas:

Propuestas:

  1. Proponemos un porcentaje de migración programada: Como lo hicieron y hacen hasta hoy países como Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Malasia y Singapur. Es indudable que nuestro país requiere de la mano de obra migrante y ella es bienvenida. Además, nuestro país necesita invertir en ciencia y tecnología. Una fórmula usada en esos países es promover el ingreso de lo que es llamado “brain best” (mejores cerebros). Exactamente eso es lo que hizo Singapur ofreciendo a estudiantes chinos, de altas calificaciones, la posibilidad de educarse y vivir gratis realizando estudios de pregrado o postgrados imponiéndole a esos estudiantes la obligación de mantenerse en el país por tres años una vez concluidos sus estudios. Al cabo de esos tres años, dos estudiantes chinos volvieron a su país, pero uno se quedó en Singapur. Hoy Singapur es primera potencia mundial. Promoveremos para discutir en el Parlamento una beca Mercosur, que se otorgue a estudiantes de pregrado o post grado en Universidades chilenas a países del Mercosur. Promoveremos igualmente, que esa migración pueda ser, en un porcentaje, aún más selectiva, eligiendo áreas del desarrollo productivo, en que nos interese como país la expertiz y el aporte extranjero.

 

  1. Promovemos que de cada 100 visas otorgadas por el Servicio Nacional de Migraciones que se propone crear, tres de ellas, necesariamente, deba ser a un profesional extranjero sea del área de la salud o tecnología. Situación que deberá ser revisada y catastrada anualmente.
  1. Respecto de ciudadanos extranjeros que hubieren sido condenados en sus países de origen o en otro país por delitos en general (con exclusión de cuasidelitos y delitos considerados de peligro), se encuentre ésta ejecutoriada o no, promoveremos el rechazo a cualquier forma de otorgamiento de visa para esa persona. En consecuencia, nos oponemos al artículo 38 en su totalidad, del ante proyecto de ley presentado por el Gobierno.
  1. La brecha de especialistas en el sistema público de salud alcanza los 2.800 profesionales, cifra que se estima irá incrementando en la medida que se vayan habilitando nuevas camas en la red asistencial.

Nuestra capacidad formativa está funcionando al máximo de sus posibilidades, y aunque esta brecha disminuya en el tiempo, será muy difícil acabar con ella.

Cada cierto tiempo esta situación hace crisis, ya sea por largas listas de espera que obliga al Estado a comprar servicios a privados, para cumplir con las garantías de oportunidad contempladas en nuestro sistema de aseguramiento de salud o por catástrofes naturales que cada cierto tiempo asolan nuestro país.

Es por esto que Amplitud propone que, ha requerimiento de la “autoridad central de salud”, representada por el ministro del ramo, se pueda autorizar excepcionalmente a médicos generales o especialistas para ejercer su profesión o especialidad en el país, sin necesidad de rendir los exámenes exigidos para ello, o celebrar convenios de reconocimiento con paises cuyas mallas curriculares sean similares a las nuestras, en caso que una emergencia sanitaria asi lo hiciere necesario. 

  1. El país ha visto incrementado el número de turistas extranjeros que nos visitan, esperando que para el año 2017 estos alcancen las 7.000.000 de personas.

Muchos lo hacen por paseo, otros por trabajo, pero tambien muchos de ellos vienen a realizar deportes extremos que son riesgosos en si mismo, por lo que las posibildades de sufrir accidentes también se verán incrementadas, como también otros requerimientos de salud.

Como nuestra legislación obliga brindar atención de urgencia a cualquier persona que lo requiera dentro del territorio nacional, Amplitud propone que todo extranjero que visite nuestro país deba contar con un seguro médico que cubra todas las atenciones de urgencia mientras esté en suelo chileno.

 

Conclusiones:

Si consideramos temas o aspectos como que de cada 100 delitos cometidos en el país, sólo 1 es ejecutado por un inmigrante, o como que el desarrollo económico en regiones como Antofagasta o la misma región Metropolitana está siendo impulsado en gran parte por la fuerza laboral que viene de afuera del país, resulta de vital importancia regular la situación de quienes vienen a nuestro país a buscar un mejor futuro para ellos y para sus familias, pero también a aportar con el desarrollo cultural, social y económico del país.

Es por lo anterior que como Amplitud presentamos estas propuestas, con el fin que sean consideradas por el Gobierno en la elaboración de una política pública de largo plazo, una real política de Estado frente a la migración, que garantice una entrada regulada de todo ciudadano del mundo a nuestro país, así también otorgándole deberes y derechos que contribuyan a construir una sociedad más cosmopolita y enriquecida por el aporte de ciudadanos de distintos lugares del mundo.

Directiva Amplitud